Abril 2001. Buenos Aires vibraba diferente. ‘Sed’ de Callejeros nacía en estudios cuando el rock barrial aún era pureza. Antes de que todo cambiara. Antes de Cromañón. Tus padres lo compraron. Lo tocaron hasta romperlo. ‘Distinto’, ‘Rehén’ sonaban en departamentos de Flores, de Caballito. Una generación cantaba sin saber lo que vendría después. Diciembre 2004 destrozó todo. El álbum desapareció de las casas. Tus viejos lo guardaron. La culpa pesaba más que la música. Pero la música siguió viva. Pasó a tus manos en secreto. Lo descubriste de casualidad. Las canciones siguieron siendo perfectas. Ahora tienes hijos. Ellos lo encuentran en Spotify. No cargan con la tragedia. Solo escuchan la potencia. La Beriso toma esa herencia. La lleva adelante. Sin vergüenza. Con orgullo. ‘Sed’ cumple 25 años. Ya no es el álbum prohibido. Es patrimonio familiar. El ciclo se completó. La música ganó.
